©Michelle Arévalo-Carpenter
Una refugiada trabajadora
por cuenta propia en Ecuador.
Emily E. Arnold-Fernández y
Stewart Pollock
Las
economías de las comunidades de acogida se benefician cuando los refugiados
trabajan. Las
naciones que deseen ver crecer su economía y su estabilidad política deberían
permitir a los refugiados el acceso al empleo y a los derechos laborales.
